
El diario “Volkskrant” informó este miércoles 10 de marzo que la Iglesia Católica holandesa ya recibió 350 denuncias de personas que afirman haber sufrido abusos sexuales por parte de miembros del clero entre los años 50, 60 y 70. La revelación viene en medio del escándalo de casos de abuso sexual en Alemania y poco después del estalló una crisis semejante en Irlanda.
Será criada una comisión independiente de investigación, liderada por un político demócrata-cristiano de alta categoría, o ex-presidente del Parlamento y ex-intendente de Haia, Wim Deetman, de confesión protestante.
El escándalo comenzó a fines de febrero, cuando varios medios de comunicación divulgaron denuncias de abusos sexuales cometidos supuestamente en los años 60 y 70, en un convento de la orden de los salesianos en el este del país.
Desde entonces, se multiplicaron las denuncias de supuestos abusos cometidos por sacerdotes y monjas en diferentes conventos y colegios del país.
El obispo Gérard de Korte aseguró a la prensa que los padres holandeses están “profundamente afectados por las últimas historias de los abusos sexuales”. “Es una página oscura en la historia de la Iglesia Católica”, informó la radio Netherlands.
Noé, en cierta forma, fue bautizado a través de las aguas del diluvio para ser el patriarca de una nueva generación en esta tierra.